Si vas a comprar un coche, una de las preguntas que seguramente te haga el vendedor es ¿con climatizador o con aire acondicionado? Entonces quizás te surja la duda, ¿no son lo mismo?
Seguramente el propio comercial te señale la primera diferencia: el aire acondicionado es más barato que el climatizador.
Es más, en los últimos tiempos el aire acondicionado ha pasado de ser casi un lujo a ser un elemento más del equipamiento de serie de la mayoría de los coches. El climatizador, en cambio, suele aparecer en la lista de opciones que aumentan el precio final (ojo, esto no pasa siempre, pues en ocasiones las marcas lo ofrecen gratis como reclamo).
Climatizador: establecer la temperatura exacta

La función del climatizador es mezclar el aire frío y caliente para proporcionar la temperatura y humedad deseada en el interior del coche.
Emplea una unidad electrónica que, en función de ciertos parámetros (temperatura, velocidad…) logra que en el interior se alcanza la temperatura fijada en el visualizador.
Para lograr esto, es capaz de proporcionar diferentes temperaturas a la vez en sus distintas salidas. Por ejemplo, en un día soleado pero muy frío, la temperatura del aire que sale a los pies es mucho mayor que la que se proyecta en la parte superior, para compensar que el sol da de lleno a través de las lunas. Actualmente, prácticamente todos son ya climatizadores bizona, que permiten elegir distintas temperaturas entre el puesto de conductor y acompañante.
Aire acondicionado: frío, frío…

En cuanto al aire acondicionado, podemos decir que éste ofrece un uso más limitado.
Los coches que vienen equipados con aire acondicionado cuentan con un botón (que normalmente está ubicado en la consola central) que se identifica con las letras A/C. Este botón permite activar o desactivar la salid de aire frío.
Si encendemos el aire acondicionado, la temperatura del coche empezará a descender gracias al aire frío que el sistema expulsa a través de las salidas de aire que están repartidas por el habitáculo. Sin embargo solamente podremos regular la potencia y los puntos por los que queremos disfrutar esa brisa fría (por la zona de los pues, por el salpicadero…).
El inconveniente del aire acondicionado es que no permite mucha variedad de funciones. Se puede regular la intensidad del flujo de aire, pero suele ocurrir que cuando lleva un tiempo prolongado funcionando, la temperatura se vuelve muy fría, teniéndolo que desconectar para más tarde volver a conectarlo, impidiendo así lograr una temperatura estable.
Ahora que ya has podido ver las diferencias entre el aire acondicionado y el climatizador te vamos a dar nuestra recomendación. Tanto en una opción como en otra, enciende estos sistemas también durante épocas menos calurosas, para que no se sequen las juntas de las conducciones. Activándolo tan solo una vez por semana será suficiente.
Ahora que llega el calor y el verano, no olvides mantener tu coche en buenas condiciones para disfrutar de él con la máxima seguridad. Y si necesitamos una reparación de aire acondicionado o climatizador contacta con nosotros y lo repararemos lo antes posible.
